Martes, 26 Noviembre 2019 19:52

Discriminar desde el discurso

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Discriminar desde el discurso Opinión / Por Luisa María Calderón

Los grupos humanos: las familias, los que tienen un oficio, los que viven en una localidad, los agremiados, los que pertenecen a un grupo político, todos, van poniendo en su actuar siempre un sello especial.

Los hay los que se caracterizan por llegar temprano, o tarde; los que hacen diario la misma rutina, los que son groseros, los que andan siempre juntos, etcétera.

El grupo humano que hoy gobierna este país va teniendo un sello que ya lo distingue: es un grupo discriminador

Empezaré por lo local: hace algunos meses reencarpetaron la calle al norte del Hospital Civil que ya lo necesitaba.

Como todos sabemos, varios puestos con una infraestructura regular están ubicados, no ya en la banqueta, sino utilizando el arroyo de la calle. Bien, el reencarpetamiento NO los tocó. Ellos ni siquiera se movieron para que los trabajos se hicieran y siguen ahí: ocupando banqueta y calle.

Por otro lado, en la calle de Acueducto, frente a la Facultad de Veterinaria, en una banqueta de más de 7 metros, los restauranteros de ahí, pusieron infraestructura para servir en esa banqueta.

Pues, tras intentos de diálogo, una noche llegó el Ayuntamiento y les tiró y destruyó su infraestructura. Los dos ocupan prestar servicios, los dos le dan trabajo a otras personas, ¿por qué a unos les destruyen y a otros ni siquiera les piden que no obstruyan el paso en el arroyo de la calle? Y podemos ver montones de ejemplos.

En el ámbito nacional, y después de forcejeos con productores del campo que pedían ser incluidos en el presupuesto, la semana pasada se aprobó en un recinto alterno, el presupuesto que el gobierno gastará el año próximo; no su dinero, sino el de todos nosotros, que hacemos una bolsa con los impuestos que pagamos. Que tú pagas, no creas que nomás los “ricos”; pagas en los cigarros, en el transporte público, en la gasolina, en la ropa, en los zapatos, por su trabajo, en la luz, etc.

Niegan una reunión de trabajo con los alcaldes de partidos distintos. Y distintos al suyo, es más, los alejan con gases lacrimógenos, y se reúne con los de su partido.

Se negó a recibir a Javier Sicilia, portavoz de cientos de víctimas de violencia “porque le da flojera”, pero tuvo todo el tiempo para recibir a un deportista extranjero.

Dejan fuera de presupuestos más de 3 mil millones de pesos para salud, y destinan 8 mil millones más para entregas monetarias clientelares.

Y dejan también con un presupuesto muuuuy reducido a los productores del campo. Prefieren dárselo quienes no trabajan.

¡Ah! Pero aunque no haya medicinas por esa reducción de presupuesto, sí habrá un presupuesto para el béisbol.

Bien, en ese presupuesto hay una grave discriminación: 68% del gasto de ese presupuesto nacional se destinará a 6 estados de la República, los gobernados por el partido del presidente

Eso se llama discriminación, porque todos los ciudadanos de este país que pagan impuestos, y los que no alcanzan a pagar porque compran lo indispensable para sobrevivir, vivimos en todo el territorio y en todo el territorio se necesita invertir en infraestructura.

Y mientras anula la posibilidad de hacer de Lázaro Cárdenas un generador de 40 mil empleos al cancelar la Zona Económica Especial, insiste en invertir en una refinería en un territorio que se inunda por el calentamiento global y donde no podrá trabajarse.

Y no es que solo en esos 6 estados vivan sus votantes, sino que al resto los ha dejado descobijados: habrá más desempleo, menos servidos, menos salud.

Discriminar desde el discurso, y discriminar en la distribución de posibilidades de desarrollo o de apego a la ley, no es de presidentes. Un Jefe de Estado debe ser demócrata en todos los sentidos.

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